CARISMA Y CAMINO

Carmelitas Descalzas Godelleta

 Monasterio del Corazón Eucarístico de  Jesús

 Ctra. Valencia-Godelleta, Kilómetro 10 

Tel. 96 180 00 97    Fax. 96 180 02 70

"Dios va ensanchando el alma poco a poco, conforme a lo que es menester para lo que ha de poner en ella" C.28,12

A vosotras, jóvenes, que navegando por estas páginas de Internet, deseáis tener un contacto con las Carmelitas Descalzas de Godelleta (Valencia), os abrimos la puerta claustral para que penetréis, en lo posible, en el interior del convento.

Sabemos que venís de una sociedad industrializada, que estudiáis o ejercéis un oficio y ciertas responsabilidades; que sois independientes, viajáis, y que el espacio geográfico y el universo cultural, como mujeres, se ha ampliado considerablemente.

Pero ni el consumismo, deseo de eficacia y la vida afectiva, aunque en ocasiones os hayan dejado rastros negativos, es óbice para que prestéis atención a ver si Dios os llama a consagraros a Él en el Carmelo de Teresa de Jesús.

Quizá haya llegado el tiempo de optar vocacionalmente, y es este un momento de gracia decisivo en vuestras vidas.

En el Evangelio de Juan (15, 16) constan las palabras de Jesús: No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros.

¿Seréis de las elegidas? Y, ¿para qué?

Es cuestión de corresponder al Amor gratuito, personal y único de Dios que abarca toda la persona, hasta el punto que ésta ya no se pertenece a sí misma, sino que pertenece a Cristo (1 Corintios 6, 19).

No obstante, ¡ojo! La vida de la Carmelita Descalza se funda sólo en la experiencia; una exposición puramente teórica no puede abarcar su totalidad, ni siquiera ser suficientemente clara, si no hacéis la experiencia personal con ardor y generosidad.

¡Hay que saber arriesgarse!


CRITERIOS PARA EL DISCERNIMIENTO DENTRO DEL CARISMA TERESIANO

- Amor a la vida de oración, tanto silenciosa y solitario, a la que dedicamos al menos dos horas diarias, como a la oración litúrgica, especialmente en la celebración de la Eucaristía, e intercalando la jornada con la Liturgia de las Horas, alabando así al Creador con salmos y cánticos.

- Amor a la Palabra de Dios para dejarnos interpelar por ella. Estudiando la Sagrada Escritura para una mayor comprensión.

- Celo apostólico verificado por el empeño en la intercesión y el compromiso real hacia los demás: el mundo, la Comunidad, la Iglesia.

- Amor a la Iglesia, tal como es: en su misterio y en su rostro humano, dentro de nuestra diócesis valenciana.

- Deseo de una vida fraterna y capacidad para vivirla. Escribió Santa Teresa: "todas han de ser amigas, todas se han de querer, todas se han de ayudar". El horario conventual señala dos horas de recreo en común, en alegre diálogo y distensión, y muchas veces en el campo, entre arboledas, paseos y vistas hermosas que se divisan desde nuestro recinto monacal.

- Amor al silencio y a la soledad, para estar con Cristo, y no para huir de los demás.

 

- Amor al trabajo que se nos asigna tanto en el técnico y profesional, como en el sencillo cocinar, o cuidar de las Hermanas ancianas y enfermas.

- Amor a la Virgen María, cuya presencia "invade la vocación carmelitana y confiere una impronta mariana particular a la contemplación y a la comunión fraterna, a la abnegación evangélica y al espíritu apostólico" (Constituciones, 59).

 

Hasta llegar a un compromiso definitivo y estable (como el matrimonio cristiano) son necesarias varias etapas:

  1. Una experiencia dentro del monasterio con la finalidad de conocer "in situ" cómo se desarrolla la vida de la Carmelita Descalza. Esta experiencia se desarrolla durante unos tres meses de estancia, con la posibilidad de volver a sus actividades habituales.

  2. Un paso más en la "aventura" del Carmelo es el período de postulantado, que prepara para la vida religiosa. Su duración oscila alrededor de un año, según la adaptación personal y comunitaria.

  3. La candidata cambia sus vestidos por un sencillo hábito, escapulario y velo de Carmelita, comenzando así su noviciado. A lo largo de dos años será formada en la oración, conocimiento propio, pedagogía de los votos, etc.

  4. Transcurridos estos años, y dentro de la celebración de la Eucaristía, pronunciará su compromiso de seguir los consejos evangélicos: obediencia, pobreza y castidad; votos, con los que libre y espontáneamente, se entrega a Dios y a la familia fundada por Santa Teresa.

  1. Anualmente renovará su profesión, al menos durante tres años. Época de poner en marcha todas sus capacidades para vivir en la dependencia del Espíritu Santo, en soledad y fraternidad, el carisma teresiano. Profundizando en la formación de la Palabra de Dios, liturgia, cultura carmelitana, teología, Historia de la Iglesia y aprendizajes diversos.

  2. Con la "determinada determinación" de vivir hasta la muerte en obsequio de Jesucristo, y por la Profesión de Votos Solemnes, se integra ya, plenamente en la Comunidad contemplativa que es al mismo tiempo apostólica. Su vida, en Cristo, se moverá interiormente hacia Dios y hacia los hombres de todo el mundo.

 

 

 

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